Salmos para difuntos: los que se leen en un funeral y por qué

Colinas verdes cubiertas de niebla al amanecer, imagen que acompaña un artículo sobre salmos para difuntos

Los salmos que más se leen en un funeral son el 23, el 27, el 46, el 91, el 121 y el 130. El 23, el que empieza con «Jehová es mi pastor», es con diferencia el más usado en las despedidas. Si tiene una biblia católica y no lo encuentra, es porque ahí está numerado como Salmo 22. Abajo están los textos y cuándo se lee cada uno.

Colinas verdes cubiertas de niebla al amanecer, imagen que acompaña un artículo sobre salmos para difuntos

En Boinita organizamos servicios de cremación en más de veinte ciudades de México. Una de las preguntas que más nos llegan, casi siempre a media noche y desde el teléfono de un familiar, es qué se lee en la despedida. No hace falta ser experto en la Biblia ni saber latín. Hace falta un texto corto, claro y que se pueda leer en voz alta sin quebrarse.

Eso es lo que reunimos aquí: los salmos que de verdad se usan, el texto completo de los más pedidos y una explicación de por qué el mismo salmo aparece con dos números distintos según la biblia que abra.

¿Qué salmos se leen en un funeral?

Estos seis cubren prácticamente todas las despedidas, tanto en una misa de difuntos como en un velorio en casa o en una ceremonia sin iglesia. La primera columna trae los dos números: el de las biblias protestantes y, entre paréntesis, el de las católicas.

SalmoCómo empiezaCuándo se suele leer
23 (22 en biblias católicas)Jehová es mi pastor; nada me faltaráEl más leído de todos. Funciona en cualquier momento de la ceremonia y casi todo el mundo lo reconoce.
27 (26)Jehová es mi luz y mi salvaciónCuando la familia necesita valor más que consuelo. Habla de no tener miedo.
46 (45)Habla de Dios como amparo y fortaleza en la tribulaciónDespués de una muerte repentina o violenta, cuando lo que hay es desconcierto.
91 (90)El que habita al abrigo del AltísimoEn velorios y novenarios. Es un salmo de protección, muy pedido en México.
121 (120)Alzaré mis ojos a los montesAl despedir el cuerpo o cuando arranca el cortejo. Habla de un camino acompañado.
130 (129)De lo profundo clama a DiosEn misas de difuntos. Es el salmo que la tradición llama De profundis.

Salmo 23 completo, el más leído en las despedidas

Este es el texto íntegro en la versión Reina-Valera 1960, que es la más extendida en español:

Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Salmo 23, Reina-Valera 1960
Oveja pastando en un prado verde lleno de flores, en referencia al Salmo 23

Hay una razón por la que este salmo se impuso sobre todos los demás en los funerales, y no es solo la costumbre. Es el único que cambia de persona a la mitad. Empieza hablando de Dios en tercera persona, como quien lo describe desde lejos: «Jehová es mi pastor». Y en el momento exacto en que aparece la muerte, cambia y empieza a hablarle de tú: «porque tú estarás conmigo».

Ese giro es lo que la gente siente aunque no sepa explicarlo. El texto se acerca justo cuando más falta hace.

Por qué en las biblias católicas el Salmo 23 es el 22

Esta es la confusión más común y casi nadie la explica. No hay dos salmos distintos: es el mismo texto con dos numeraciones.

Las biblias protestantes siguen la numeración del texto hebreo. La liturgia católica tradicional sigue la de la Vulgata latina, que a su vez viene de la traducción griega llamada Septuaginta. Esa versión griega unió dos salmos en uno, y a partir de ahí todos los números se recorren un lugar hacia atrás.

El resultado práctico, para lo que a usted le importa esta semana:

  • Si en la parroquia le dicen «el Salmo 22, el del Señor es mi pastor», están hablando del mismo que usted busca como Salmo 23.
  • Si abre una biblia protestante en el Salmo 22, va a encontrar un texto completamente distinto y mucho más duro. No es un error de la biblia.
  • La regla sirve para casi todos: reste uno al número protestante y tiene el católico. El 91 es el 90, el 121 es el 120, el 130 es el 129.

Si va a leer en una misa, lo más simple es pedir en la parroquia la hoja del leccionario. La Conferencia de Obispos publica la lista oficial de salmos responsoriales para misas de difuntos, y ahí ya vienen con la numeración litúrgica.

Salmos cortos para difuntos

A veces no hay ánimo para leer seis versículos completos en voz alta. Estos fragmentos son breves, se sostienen solos y son los que mejor funcionan cuando la voz no acompaña.

Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu.

Salmo 34:18

Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.

Salmo 121:1-2

El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente.

Salmo 91:1

Un consejo práctico: si va a leer usted, escriba el texto en una hoja aparte con letra grande. Buscar la página correcta en una biblia delante de todos, con las manos temblando, es más difícil de lo que parece.

Lago en calma reflejando los árboles y las nubes, en referencia a las aguas de reposo del Salmo 23

Versículos de consuelo cuando muere un ser querido

Los salmos acompañan al que se fue. Estos versículos, en cambio, hablan directamente al que se queda. Son los que se suelen poner en una esquela, en una tarjeta o en el mensaje que uno no sabe cómo empezar.

Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.

Apocalipsis 21:4

Otros tres que se usan mucho y que conviene buscar en su propia biblia antes de leerlos, para citarlos en la versión que use su familia:

  • Mateo 5:4. La bienaventuranza de los que lloran, con la promesa de que recibirán consuelo. Es de los más leídos en funerales católicos.
  • Juan 14:1-3. El pasaje de «en la casa de mi Padre muchas moradas hay». Se elige cuando la familia quiere hablar de reencuentro, no de pérdida.
  • Romanos 8:38-39. Dice que ni la muerte puede separarnos del amor de Dios. Funciona bien cuando quien murió estaba lejos de la familia.

Versículos de fortaleza para los días difíciles

Los días duros no son los del funeral. Son los de después, cuando ya se fueron todos y hay que volver a la rutina. Para eso sirven estos, y no hace falta leerlos en voz alta ante nadie.

  • Salmo 34:18, el de los quebrantados de corazón. Es el que mejor describe la primera semana.
  • Salmo 46, que presenta a Dios como amparo y fortaleza en medio de la tribulación. Para los días en que todo se siente inestable.
  • Isaías 41:10, la promesa de no temer porque no se está solo. Muy usado cuando hay que tomar decisiones difíciles después de la pérdida.
  • Salmo 121 completo, que repite una y otra vez la palabra guardar. Leerlo entero, despacio, tiene un efecto que el fragmento suelto no consigue.
Rayos de sol atravesando las nubes en un cielo abierto

Cómo elegir el salmo para la despedida

Hay tres cosas que vemos repetirse en las ceremonias que acompañamos, y que ayudan a decidir en cinco minutos cuando no hay tiempo para pensarlo.

Elija por quien lee, no por quien murió. Suena raro, pero es lo que funciona. El texto lo va a leer una persona con la voz temblando delante de toda la familia. Si esa persona es el hijo mayor y va a quebrarse, mejor un salmo corto. La lectura completa se puede dejar para el sacerdote o para quien la ceremonia designe.

Si la persona tenía un salmo, ese gana siempre. Por encima de cualquier lista, incluida esta. Vale la pena revisar su biblia por si dejó una página doblada o un papel marcando, que es más común de lo que parece.

Y si la familia no es practicante, no fuerce el texto religioso. Un salmo leído sin convicción se nota y deja frío. En esos casos suele funcionar mejor un recuerdo contado en voz alta, o una carta escrita por alguien de la casa. La despedida no la valida el texto: la valida quien está en la sala.

Preguntas frecuentes sobre los salmos para difuntos

¿Cuál es el salmo más leído en un funeral?

El Salmo 23, el que empieza «Jehová es mi pastor; nada me faltará». En las biblias católicas aparece como Salmo 22. Es el más usado tanto en misas de difuntos como en ceremonias sin iglesia.

¿Puede leer un salmo alguien que no es sacerdote?

Sí. En una misa de difuntos las lecturas suelen encargarse a familiares o amigos, y en un velorio en casa o en una ceremonia civil puede leerlo cualquiera. Solo conviene avisar antes en la parroquia si la ceremonia es dentro de una misa.

¿Qué salmo se lee cuando la muerte fue repentina?

Suele elegirse el Salmo 46, que habla de Dios como amparo en medio de la tribulación, o el 27, que habla de no tener miedo. Ambos encajan mejor que el 23 cuando lo que domina es el desconcierto y no la despedida serena.

¿Sirven los mismos salmos para una cremación?

Sí, exactamente los mismos. La Iglesia católica acepta la cremación desde 1963 y las lecturas del rito son idénticas. Cambia el momento en que se leen, no el texto.

¿Hay salmos para la muerte de una mascota?

No existe un rito establecido, pero muchas familias leen el Salmo 23 igual, o el 104, que habla de todas las criaturas vivas. Lo importante es que la despedida exista, no que siga una fórmula.

Campo de trigo dorado bajo un cielo amplio en verano

Si está organizando una despedida ahora mismo

Elegir el texto es la parte que se resuelve sola. Lo que suele agobiar es el resto. Si necesita organizar el servicio en estos días, puede ver nuestros servicios de cremación y acompañamiento, disponibles en más de veinte ciudades del país, o escribirnos desde la página de contacto a cualquier hora. Si la persona falleció en otra ciudad, también hacemos traslados funerarios.

Y para los días siguientes, dos lecturas que suelen ayudar: las etapas del duelo y por qué no llegan en orden, y qué decir para dar el pésame cuando no salen las palabras.


Sobre este artículo. Escrito por el equipo de Boinita, servicio de cremación y acompañamiento funerario en México. Las citas bíblicas siguen la versión Reina-Valera 1960, la más extendida en español. Para las lecturas dentro de una misa, la referencia oficial es el leccionario de su parroquia.

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